Mensaje del Día – 19 de enero de 2026: ¿Quién es Jesús?
Le pido a Dios que hoy abra tu corazón para ver a Jesús no como una idea, sino como una Persona viva que camina contigo.
A lo largo de la vida, todos formamos ideas sobre Jesús. Algunas vienen de la infancia, otras de tradiciones,
de películas, de comentarios sueltos o incluso de experiencias dolorosas con personas religiosas.
Sin darnos cuenta, muchas veces creemos conocer a Jesús cuando en realidad solo conocemos una versión incompleta de Él.
Para algunos, Jesús es solo un buen maestro. Para otros, un personaje histórico admirable.
Para otros más, una figura religiosa distante que pertenece al pasado.
Pero la pregunta que sigue siendo decisiva no es qué dice la cultura sobre Jesús,
sino quién es Él realmente y qué lugar ocupa hoy en tu vida.
Esta no es una pregunta teórica ni religiosa. Es una pregunta profundamente personal.
Porque la forma en que respondas quién es Jesús determinará cómo enfrentas el dolor,
cómo tomas decisiones, cómo lidias con la culpa y cómo miras tu futuro.
Historia
Alguien me contó la historia de un hombre que creció escuchando hablar de Jesús,
pero nunca se había detenido a conocerlo realmente.
Iba a la iglesia, conocía los himnos y sabía repetir frases bíblicas,
pero en el fondo de su corazón vivía con miedo, culpa y una sensación constante de no ser suficiente.
Un día, en medio de una crisis personal, se sentó solo en su sala,
agotado de intentar sostener su vida con sus propias fuerzas.
Abrió una Biblia que llevaba años cerrada y comenzó a leer sin un plan,
solo con una pregunta honesta: “Jesús, ¿quién eres tú en realidad?”
A medida que leía los evangelios, algo comenzó a cambiar.
No encontró a un Jesús frío ni condenador,
sino a un Jesús que se acercaba a los quebrantados,
que tocaba a los rechazados,
que miraba con compasión a los cansados.
Por primera vez entendió que Jesús no había venido solo a enseñarle cómo vivir,
sino a rescatarlo, a cargar con su culpa y a darle una vida nueva.
Versículos a meditar
“Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.” (Juan 14:6, NVI)
“El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” (Lucas 19:10, NVI)
REFLEXIÓN
Jesús no se presentó a sí mismo como una opción más entre muchas,
ni como un complemento espiritual para mejorar la vida.
Él afirmó ser el camino, la verdad y la vida.
Eso significa que en Él no solo encontramos dirección,
sino también sentido, identidad y propósito.
Jesús no vino a mostrarnos un camino; Él mismo es el camino.
Cuando Jesús dice que vino a buscar y salvar lo que se había perdido,
nos está revelando el corazón de Dios.
No es un Dios distante esperando que lo encontremos,
sino un Dios que da el primer paso,
que se acerca a nuestra confusión,
que entra en nuestras heridas
y que nos llama por nombre aun cuando estamos lejos.
Conocer a Jesús no es simplemente aceptar una doctrina correcta,
sino permitir que Él redefina quién eres.
En su presencia, el cansado encuentra descanso,
el culpable encuentra perdón
y el que no sabe hacia dónde va encuentra dirección.
Jesús no solo cambia nuestro destino eterno,
también transforma nuestra manera de vivir hoy.
Por eso, la pregunta “¿Quién es Jesús?” no puede quedarse en la mente.
Necesita descender al corazón.
Porque cuando Jesús deja de ser solo un personaje histórico
y se convierte en el Señor de tu vida,
todo comienza a ordenarse desde adentro hacia afuera.
Aplicación diaria
- Detente hoy unos minutos y pregúntate con honestidad: ¿quién es Jesús para mí realmente?
- Lee uno de los evangelios esta semana buscando conocer a Jesús, no solo información sobre Él.
- Habla con Jesús en oración de manera sincera, sin palabras religiosas ni máscaras.
- Entrega a Jesús una carga específica que has estado intentando manejar solo.
- Permite que tu manera de vivir refleje que Jesús no es solo parte de tu vida, sino su centro.
Ps. Eudomar Rivera