Cuando Dios es más grande que tus problemas

MENSAJE DEL DÍA – 10 DE JUNIO

Cuando Dios es más grande que tus problemas

Lectura Bíblica: Juan 3:16; 2 Crónicas 2:5; Salmo 86:10

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.» (Juan 3:16)

Una historia para reflexionar

Un niño caminaba junto a su padre por una montaña. Mientras avanzaban, el pequeño observaba las enormes rocas, los altos árboles y los profundos precipicios. Todo parecía inmenso y hasta un poco aterrador.

Después de varios minutos, el niño tomó la mano de su padre y le preguntó:

—Papá, ¿qué pasa si algo malo ocurre en el camino?

El padre sonrió y respondió:

—No mires el tamaño de la montaña. Mira quién está caminando contigo.

Aquella respuesta llenó de paz al niño. La montaña seguía siendo grande, pero ahora sabía que quien lo acompañaba era mucho más grande.

Muchas veces vivimos de la misma manera. Miramos nuestros problemas, nuestras enfermedades, nuestras preocupaciones económicas, los conflictos familiares o las puertas cerradas y llegamos a pensar que son demasiado grandes para nosotros. Y es verdad: muchas veces son demasiado grandes para nuestras fuerzas.

Pero nunca serán demasiado grandes para Dios.

Un gran Dios

Juan 3:16 comienza con una de las verdades más extraordinarias de toda la Biblia: Dios existe, Dios ama y Dios actúa.

No estamos hablando de un dios pequeño, limitado o impotente. Estamos hablando del Creador del universo.

Salomón declaró:

«Porque grande es nuestro Dios, y más grande que todos los dioses.» (2 Crónicas 2:5)

Y el salmista escribió:

«Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas; sólo tú eres Dios.» (Salmo 86:10)

Nuestro Dios creó los cielos y la tierra con el poder de Su palabra.

Él conoce cada estrella por nombre.

Sostiene el universo con Su poder.

Cuenta los cabellos de nuestra cabeza.

Conoce nuestros pensamientos antes de que los pronunciemos.

Nada lo sorprende.

Nada lo toma desprevenido.

Nada está fuera de Su control.

El error que muchos cometemos

Frecuentemente hacemos exactamente lo contrario de lo que deberíamos hacer.

Magnificamos los problemas y minimizamos a Dios.

Pasamos horas pensando en la dificultad, en la deuda, en el diagnóstico médico, en la crisis familiar o en aquello que nos preocupa.

Mientras más observamos el problema, más grande parece.

Mientras más contemplamos a Dios, más pequeño parece el problema.

David entendió esta verdad cuando enfrentó a Goliat.

Todos veían un gigante imposible de derrotar.

David veía a un Dios imposible de derrotar.

La diferencia no estaba en el tamaño del enemigo.

La diferencia estaba en el tamaño de la fe.

Juan 3:16 nos revela la grandeza de Dios

Dios no solamente es grande porque creó el universo.

Dios es grande porque amó al mundo cuando nadie lo merecía.

Es grande porque envió a Su Hijo.

Es grande porque perdona pecadores.

Es grande porque restaura vidas rotas.

Es grande porque sigue buscando a quienes se han alejado.

Es grande porque su gracia es mayor que nuestros errores.

La cruz es la demostración más poderosa de la grandeza de Dios.

Un Dios pequeño no podría salvar.

Un Dios pequeño no podría perdonar.

Un Dios pequeño no podría vencer la muerte.

Pero nuestro Dios sí pudo.

Y lo hizo.

Cuando las circunstancias parecen gigantes

Quizás hoy enfrentas algo que te preocupa.

Tal vez hay situaciones que no sabes cómo resolver.

Quizás has estado orando durante mucho tiempo y aún no ves respuestas.

Recuerda esto:

Dios no ha perdido el control.

Dios no está confundido.

Dios no se ha olvidado de ti.

Dios sigue sentado en Su trono.

Lo que para nosotros parece imposible, para Él es una oportunidad para manifestar Su poder.

A veces Dios calma la tormenta.

Otras veces calma nuestro corazón en medio de la tormenta.

Pero siempre permanece con nosotros.

Una invitación para hoy

En lugar de concentrarte solamente en aquello que te preocupa, dedica tiempo a contemplar quién es Dios.

Recuerda Sus promesas.

Recuerda Sus obras.

Recuerda las veces que te ha ayudado en el pasado.

El mismo Dios que estuvo contigo ayer estará contigo mañana.

El mismo Dios que abrió puertas antes puede abrirlas nuevamente.

El mismo Dios que sostuvo a David, a Daniel, a Ester, a Pablo y a tantos otros sigue obrando hoy.

Aplicación para tu vida

  1. Entrega tus preocupaciones a Dios en oración.
  2. Deja de alimentar el miedo con pensamientos negativos.
  3. Medita en la grandeza de Dios cada día.
  4. Confía en que Dios sigue trabajando aunque no puedas verlo.
  5. Recuerda que ninguna situación es más grande que Él.

Oración

Padre celestial, hoy reconozco que muchas veces he permitido que mis problemas ocupen más espacio en mi mente que Tu grandeza. Ayúdame a recordar que Tú eres el Dios Todopoderoso, el Creador del cielo y de la tierra, y que nada es imposible para Ti. Fortalece mi fe, trae paz a mi corazón y enséñame a confiar en Tu poder y en Tu amor. En el nombre de Jesús. Amén.

Verdad para recordar hoy:
No importa cuán grande sea tu problema; Dios siempre será más grande.

Ps. Eudomar Rivera


 

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