El regalo que no se puede comprar

MENSAJE DEL DÍA – 13 DE JUNIO

El regalo que no se puede comprar

Lectura Bíblica: Juan 3:16; 2 Corintios 9:15

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…» (Juan 3:16)

Una historia para reflexionar

Se cuenta la historia de un hombre muy rico que tenía todo lo que el dinero podía comprar. Poseía propiedades, vehículos, inversiones y una vida cómoda. Sin embargo, había algo que no podía adquirir: la paz para su corazón.

Un día, conversando con un anciano creyente, le preguntó:

—¿Cuánto cuesta la salvación?

El anciano sonrió y respondió:

—Cuesta demasiado para que tú puedas comprarla, pero es completamente gratuita para quien la recibe por fe.

Aquella respuesta lo dejó pensativo.

Con el tiempo comprendió una gran verdad: hay regalos que ningún ser humano puede pagar porque ya fueron pagados por Dios.

Un gran don

Juan 3:16 nos habla de un regalo extraordinario.

No dice que Dios vendió.

No dice que Dios intercambió.

No dice que Dios prestó.

Dice que Dios dio.

El amor verdadero siempre da.

Y Dios dio lo más valioso que tenía: Su Hijo unigénito.

Cuando pensamos en los regalos más importantes de nuestra vida, generalmente recordamos algo que recibimos de una persona especial.

Pero ningún regalo se compara con el que Dios entregó al mundo.

El regalo más valioso

El apóstol Pablo escribió:

«¡Gracias a Dios por su don inefable!» (2 Corintios 9:15)

La palabra «inefable» significa algo tan maravilloso que resulta difícil describirlo con palabras.

Pablo estaba diciendo que el regalo de Dios es tan grande que el lenguaje humano apenas puede explicarlo.

Dios no nos entregó riquezas materiales.

No nos dio una solución temporal.

Nos entregó a Jesucristo.

Y en Cristo encontramos perdón, esperanza, paz, propósito y vida eterna.

Lo que no podemos comprar

Vivimos en una sociedad donde casi todo tiene un precio.

Podemos comprar una casa.

Podemos comprar un automóvil.

Podemos comprar educación.

Podemos comprar muchas comodidades.

Pero hay cosas que el dinero jamás podrá adquirir.

No puede comprar una conciencia limpia.

No puede comprar el perdón de los pecados.

No puede comprar la salvación.

No puede comprar la vida eterna.

Por eso la gracia de Dios es tan extraordinaria.

Lo que nosotros jamás podríamos pagar, Cristo lo pagó en la cruz.

El precio fue pagado por Jesús

La salvación es gratuita para nosotros, pero no fue gratuita para Dios.

Jesús pagó el precio con Su propia vida.

Sufrió.

Fue rechazado.

Fue crucificado.

Derramó Su sangre.

Murió en nuestro lugar.

Todo para que nosotros pudiéramos recibir gratuitamente aquello que jamás hubiéramos podido obtener por nuestros propios méritos.

La cruz nos recuerda que la salvación es un regalo de amor, no una recompensa por buenas obras.

Recibir el regalo

Un regalo solo beneficia a quien lo recibe.

Imagina que alguien te entrega un obsequio valioso y tú lo dejas cerrado sobre una mesa sin abrirlo jamás.

El regalo existe, pero nunca disfrutas sus beneficios.

De la misma manera, Dios ofrece la salvación a todos, pero cada persona debe responder con fe.

No basta con conocer acerca de Jesús.

Debemos confiar en Él.

Debemos recibirlo como Salvador y Señor.

Un regalo para todos

Una de las cosas más hermosas de Juan 3:16 es que este regalo está disponible para todos.

No importa tu pasado.

No importa tus errores.

No importa cuántas veces hayas fallado.

No importa tu condición económica.

No importa tu nacionalidad.

Dios ofrece Su regalo a todo aquel que cree.

Su gracia está disponible para todos los que se acercan a Él con fe.

Una invitación para hoy

Quizás llevas tiempo intentando ganar el favor de Dios mediante tus esfuerzos.

Quizás piensas que necesitas ser perfecto antes de acercarte a Él.

Pero la verdad es que nadie puede ganarse la salvación.

Es un regalo.

Y los regalos se reciben.

Hoy puedes agradecer a Dios por el don más grande de todos: Jesucristo.

Aplicación para tu vida

  1. Agradece diariamente el regalo de la salvación.
  2. Recuerda que no puedes ganar el amor de Dios; ya te fue ofrecido por gracia.
  3. Descansa en la obra completa de Cristo.
  4. Comparte este regalo con otras personas.
  5. Vive cada día como alguien que ha recibido un tesoro invaluable.

Oración

Padre celestial, gracias por el regalo incomparable de Jesucristo. Gracias porque me amaste tanto que entregaste a Tu Hijo para salvarme. Ayúdame a valorar cada día este don maravilloso y a vivir con gratitud por la gracia que he recibido. En el nombre de Jesús. Amén.

Verdad para recordar hoy

La salvación no se compra, no se gana y no se merece; se recibe por gracia mediante la fe en Jesucristo.

Ps. Eudomar Rivera


Leer mensajes anteriores

Solicita y recibe el Mensaje del Día por WhatsApp 📱 https://wa.me/19188488221

Compartelo:
Translate »