fbpx

Él siempre está obrando

18 de Noviembre 2025* El siempre esta obrando

Le pido a Dios que hoy tu corazón reciba nueva fuerza y una paz que solo viene del cielo.

Hay días en los que pareciera que Dios guarda silencio. Caminas, oras, haces lo que tienes que hacer, pero sientes que nada cambia a tu alrededor. Y aunque sabes que Él es fiel, algo dentro de ti se pregunta: “¿Dios estará haciendo algo por mí?”.

No eres la única persona que se ha sentido así. Todos, en algún momento, enfrentamos esa tensión entre lo que creemos y lo que vemos. Y esa tensión desgasta, cansa y a veces apaga la esperanza. Pero hoy vine a recordarte que tu Dios nunca se detiene, aunque para ti parezca que todo está quieto.

En esos momentos en los que sientes que avanzas a ciegas, Dios está obrando de las maneras más profundas. Está moviendo piezas que tú no ves, abriendo puertas que aún no imaginas y protegiéndote de cosas que jamás supiste que te pudieron destruir. Su silencio no es ausencia: es trabajo invisible.

Historia

Leí hace años la historia de un hombre que trabajaba en un taller de relojería. Todos los días, durante horas, desmontaba piezas diminutas, engranajes casi imperceptibles, resortes delgados como un cabello. La gente decía que su trabajo era “simple”: arreglar relojes. Pero muy pocos entendían lo que realmente ocurría detrás del mostrador.

Una mujer llegó desesperada porque su reloj, un regalo de su madre, había dejado de funcionar. El hombre lo tomó, lo abrió, observó en silencio y le dijo: “Regrese mañana”. Ella volvió al día siguiente, pero él aún no lo había reparado: “Vuelva pasado mañana”. Así pasaron varios días y ella comenzó a molestarse. Desde afuera, parecía que él no estaba haciendo nada.

Pero un día, cuando la mujer entró al taller, el reloj estaba latiendo como nuevo. El hombre sonrió y le dijo: “Cada día trabajé un poco. La falla no era visible desde afuera. El daño estaba adentro, en una pieza tan pequeña que casi no se notaba. Lo importante no era la rapidez, sino la precisión”.

La mujer salió emocionada, sin saber que el hombre había pasado horas ajustando un detalle microscópico. Desde afuera, parecía que no había movimiento; dentro del taller, el trabajo nunca terminó. Así obra Dios: en los detalles invisibles.

Versículos a meditar

“Mi Padre aún hoy está trabajando, y yo también estoy trabajando.” (Juan 5:17, NVI)

“El Señor cumplirá su propósito en mí. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre.” (Salmo 138:8, NVI)

REFLEXIÓN

Cuando Jesús declaró que su Padre siempre está trabajando, estaba revelando una verdad esencial: Dios no descansa en su obra a favor de sus hijos. En los días de claridad y en los días de oscuridad, Él sigue moviendo su mano soberana. Aunque tú no veas los cambios todavía, el cielo entero se mueve a tu favor. La acción de Dios no depende de tu percepción; depende de su amor.

Vivimos momentos donde sentimos que nada avanza. Pero la Palabra nos recuerda que Dios es un Dios que completa lo que comienza. Él no deja proyectos a medias, no abandona procesos, no suelta a sus hijos a mitad del camino. Cada temporada de aparente silencio es una temporada de construcción profunda: Él afina tu carácter, fortalece tu fe y prepara el escenario para lo que viene.

Al mirar tu vida, quizás te das cuenta de que hay áreas donde no ves ningún progreso. Pero el Dios que trabaja en lo invisible está obrando incluso cuando tú duermes. No necesitas entender el cómo para confiar en el quién. Él es fiel. Él es bueno. Él es constante. Y aunque tus emociones fluctúen, su obra no cambia de ritmo.

Hoy Dios te recuerda que su propósito en ti no se ha detenido. Él está obrando en tu familia, en tus decisiones, en tu provisión, en tu salud, en tu futuro. Él está haciendo camino donde tú todavía ves un muro. Y cuando llegue el momento, verás lo que ahora se está construyendo en silencio. Hasta entonces, descansa: tu Dios siempre está trabajando.

Aplicación para hoy

  1. Haz una pausa de un minuto y di en voz baja: “Dios está obrando en mí, aunque yo no lo vea”. Repite esta verdad hasta que tu corazón la crea.
  2. Toma una situación que te preocupa y entrégasela a Dios con nombre y detalles. Suelta el control y declara que Él está trabajando en esa área.
  3. Habla hoy con alguien que esté desanimado y recuérdale lo mismo: Dios no lo ha abandonado ni por un segundo.
  4. Escribe antes de dormir tres cosas que Dios ya ha hecho por ti, por pequeñas que parezcan. Te ayudará a ver que Él siempre estuvo presente.

Ps. Eudomar Rivera

Compartelo:
Translate »
FHC Chatea ahora