Martes de Semana Santa – Cuando decides permanecer o alejarte
Le pido a Dios que hoy te dé claridad para decidir permanecer cerca de Él, aun cuando no todo tenga sentido.
Hay momentos en la vida donde no se trata solo de creer… sino de decidir quedarse.
Porque es fácil seguir cuando todo va bien, cuando entiendes lo que está pasando, cuando sientes motivación.
Pero cuando llegan las dudas, las pruebas o el cansancio… ahí es donde realmente decides.
A veces no te alejas de Dios de golpe.
Simplemente empiezas a desconectarte poco a poco.
Dejas de orar como antes, de buscar, de escuchar… y sin darte cuenta, tu corazón comienza a enfriarse.
El martes de Semana Santa fue un día de enseñanzas profundas.
Jesús habló con claridad, confrontó, enseñó… y también reveló algo que sigue siendo real hoy:
no todos los que están cerca… deciden permanecer.
Historia
Leí sobre un joven que comenzó un proceso con mucho entusiasmo.
Estaba motivado, comprometido, enfocado en crecer y avanzar.
Todo parecía ir bien al principio.
Pero con el tiempo, comenzaron las dificultades.
Cosas que no entendía, procesos que no esperaba, momentos de frustración.
Y poco a poco, sin darse cuenta, empezó a alejarse.
No fue una decisión radical… fue una suma de pequeñas decisiones.
Un día dejó de intentarlo, otro día dejó de insistir…
hasta que simplemente ya no estaba.
Tiempo después entendió algo que lo marcó profundamente:
no había perdido la oportunidad por falta de capacidad…
la había perdido porque no decidió permanecer.
Versículos a meditar
“Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí.” (Juan 15:4, NVI)
“Sin embargo, muchos de sus discípulos, al oírlo, dijeron: «Este mensaje es muy difícil de aceptar. ¿Quién puede aceptarlo?»… Desde entonces muchos de sus discípulos le volvieron la espalda y ya no andaban con él.” (Juan 6:60,66, NVI)
REFLEXIÓN
Jesús nunca escondió que seguirle implicaba decisiones profundas.
No era solo emoción, no era solo entusiasmo momentáneo…
era una decisión constante de permanecer, incluso cuando no todo se entiende.
Muchos comenzaron el camino con Él, pero cuando las enseñanzas se volvieron difíciles, cuando el proceso exigía más…
decidieron alejarse.
No porque Jesús hubiera cambiado, sino porque ellos no estaban dispuestos a permanecer en medio de la incomodidad.
Hoy eso sigue siendo una realidad.
Permanecer en Dios no siempre es fácil, porque implica rendir tu voluntad, confiar en medio de la incertidumbre
y seguir adelante aun cuando no ves resultados inmediatos.
Pero aquí está la clave: el fruto, la transformación, la paz verdadera…
solo llegan cuando decides permanecer.
No es la emoción lo que sostiene tu fe, es la decisión.
Y esa decisión se toma todos los días.
Aplicación diaria
- Evalúa tu nivel de conexión con Dios: Pregúntate si estás realmente permaneciendo o solo acercándote ocasionalmente.
- Identifica qué te está alejando: Distracciones, cansancio, dudas o hábitos que han enfriado tu relación con Dios.
- Establece un momento intencional con Dios: No esperes sentir ganas, decide hacerlo.
- Permanece incluso sin respuestas inmediatas: La fe madura cuando decides seguir sin ver todo claro.
- Reafirma tu decisión hoy: Dile a Dios en oración que decides permanecer, sin importar las circunstancias.
Ps. Eudomar Rivera