📅 Mensaje del Día – 24 de agosto de 2025
Tema: Lejos de casa: Dios camina contigo 🧭🕊️
💬 Introducción
Hay días en los que el corazón extraña lo conocido: los rostros familiares, los caminos de siempre, los sonidos del lugar que llamabas “hogar”.
Empezar de nuevo puede sentirse como caminar con una mochila llena de preguntas.
Hoy quiero recordarte algo sencillo y profundo: no caminas solo.
🪷 Historia ilustrativa
Había una persona que llegó a una ciudad que no conocía.
Llevaba una mochila, una dirección escrita en un papel y una mezcla de ilusión y temor.
El primer día tomó un autobús equivocado y terminó lejos del destino.
Ya era tarde, el cielo se nublaba y el cansancio quería convertir su esperanza en frustración.
Mientras revisaba el mapa con manos temblorosas, una luz se encendió en una ventana cercana y alguien se acercó:
“¿Puedo ayudarte?” preguntó con amabilidad.
Le indicaron el camino correcto y hasta le dibujaron una pequeña ruta alternativa en el papel.
No era un gran milagro… pero esa noche, al llegar, sintió que Dios había puesto faros pequeños a lo largo del trayecto.
Comprendió que, aun lejos de lo de siempre, la Presencia que sostiene no se había movido de su lado.
📖 Versículos para meditar
Salmo 32:8 (NVI):
“El Señor dice: ‘Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti.’”
Josué 1:9 (NVI):
“Ya te lo he ordenado: ¡sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.”
🔍 Reflexión
Estos versículos hablan a los pasos inciertos y al corazón que aprende a orientarse en lo nuevo.
Salmo 32:8 no solo promete dirección; promete compañía en el proceso: “te instruiré”, “velaré por ti”.
No es un mapa frío, es una guía viva que camina contigo, paso a paso.
Josué 1:9 añade el aliento que el alma necesita cuando lo desconocido asusta: “No tengas miedo… el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas”.
La presencia de Cristo no elimina de un golpe toda la incertidumbre, pero transforma la incertidumbre en camino.
Cuando el corazón se siente lejos de lo conocido, la promesa de Su compañía reordena los pensamientos, calma el pecho y devuelve la fuerza para el siguiente paso.
Tal vez hoy no ves todo el trayecto. Está bien.
La fe no exige ver el final; aprende a reconocer los faros que Dios enciende en medio del trayecto: una palabra oportuna, una persona que ayuda, una puerta que se abre a tiempo.
En lo pequeño también se revela el cuidado del Padre.
✅ Aplicación diaria
- Ora con honestidad: dile a Dios qué te cuesta hoy de este “comenzar de nuevo”. Ponle nombre al miedo y a la esperanza.
- Da un paso pequeño: elige una acción concreta (hacer una llamada, visitar un lugar, completar un trámite sencillo) y hazla hoy.
- Ancla tu mente: repite en voz baja Josué 1:9 antes de salir o al acostarte. Deja que suene dentro de ti hasta traer calma.
- Busca señales de cuidado: anota tres “faros” del día (gestos de ayuda, ideas, puertas que se abrieron). Agradece por cada uno.
- No camines solo: si la carga es pesada, pide acompañamiento pastoral o consejería; Dios también guía a través de personas sabias.
Mutua caritas roborat animas (“El amor mutuo fortalece las almas”).
Ps. Eudomar Rivera