📅 Mensaje del Día – 28 de agosto de 2025
Tema: Cuando el miedo quiere dominarte 😨✝️
💬 Introducción
Hay días en que el miedo se instala en el corazón: por una noticia inesperada, un cambio grande o la incertidumbre del mañana.
El miedo susurra “no puedes”, pero la Palabra responde con una verdad más fuerte: Dios está contigo.
🪷 Historia ilustrativa
Había un joven que debía cruzar un puente colgante muy alto. A mitad de camino, sus piernas temblaron
y su mente comenzó a imaginar lo peor. Quiso volver atrás, pero escuchó la voz de su padre desde el otro lado:
“¡No estás solo, mírame a mí y da el siguiente paso!”.
El puente seguía moviéndose, pero ahora el joven tenía un enfoque distinto: mantener la mirada en quien lo esperaba
y avanzar paso a paso. El miedo seguía allí, pero ya no tenía el control.
📖 Versículos para meditar
Salmo 34:4 (NVI):
“Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores.”
2 Timoteo 1:7 (NVI):
“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
🔍 Reflexión
El Salmo 34:4 nos enseña que el miedo no se niega ni se esconde: se lleva a Dios. Cuando el corazón se abre,
Él responde y comienza un proceso real de liberación. No siempre cambia de inmediato lo de afuera, pero sí cambia lo de adentro:
respiración que se calma, pensamientos que se ordenan, pasos que vuelven a avanzar.
2 Timoteo 1:7 nos recuerda que el estado natural del creyente no es la parálisis. En Cristo recibimos poder para actuar,
amor para sostenernos y sostener a otros, y dominio propio para encauzar los pensamientos cuando la ansiedad quiere reinar.
Mirar a Jesús —como el joven miró a su padre— reorienta la mente y fortalece el alma.
Tal vez el puente que cruzas hoy se mueve y asusta. No ignores el temblor, pero tampoco entregues el timón al miedo.
Fija la mirada en Aquel que te llama por tu nombre y da el siguiente paso: no estás solo.
✅ Aplicación diaria
- Ora con sinceridad: “Señor, aquí están mis temores. Te los entrego.”
- Declara la verdad: repite en voz alta 2 Timoteo 1:7 cuando sientas que el miedo quiere dominarte.
- Acción pequeña: haz hoy eso que ayer el miedo te impidió hacer (una llamada, una gestión, una conversación).
- Ancla mental: respira profundo 4–6 veces y enfoca tu atención en una promesa (por ejemplo, Salmo 34:4).
- Pide apoyo: si el miedo persiste, busca consejería o acompañamiento pastoral; Dios también obra a través de personas.
Mutua caritas roborat animas (“El amor mutuo fortalece las almas”).
Ps. Eudomar Rivera