📅 Mensaje del Día – 30 de agosto de 2025
Tema: Dios es tu refugio seguro 🛡️🏠
💬 Introducción
Todos necesitamos un lugar seguro. Cuando las tormentas de la vida golpean, cuando el miedo y la incertidumbre parecen más grandes que nuestras fuerzas,
el corazón busca un refugio. La Palabra nos recuerda que ese refugio no es una idea, sino una Persona: el Señor mismo.
🪷 Historia ilustrativa
Un niño jugaba en el patio cuando de pronto comenzó una tormenta fuerte. Corrió con miedo, buscando dónde esconderse.
Su primera reacción fue esconderse bajo un árbol, pero el viento lo zarandeaba. Luego intentó cubrirse con sus manos, pero el agua lo empapaba.
Finalmente, corrió a la casa y se abrazó a su madre. Allí, aunque la tormenta seguía, sintió la calma de un refugio seguro.
📖 Versículos para meditar
Salmo 46:1 (NVI):
“Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia.”
Proverbios 18:10 (NVI):
“Torre inexpugnable es el nombre del Señor; a ella corren los justos y se ponen a salvo.”
🔍 Reflexión
El Salmo 46:1 no describe a Dios como alguien distante que observa nuestra lucha, sino como un amparo real: un refugio que cubre y una fortaleza que sostiene.
No siempre evita la tormenta, pero sí garantiza que dentro de Él estamos seguros.
En Proverbios 18:10, la imagen de “torre inexpugnable” muestra seguridad inquebrantable. No es un refugio débil o provisional,
sino un lugar sólido al que se puede correr sin miedo a que se derrumbe. Correr al nombre del Señor significa confiar en su carácter, en su fidelidad y en su amor.
Emocionalmente, cuando la ansiedad y la angustia golpean, el corazón busca seguridad en cosas frágiles: control, rutina, distracciones.
Pero ninguna de ellas calma de verdad. Solo en Cristo encontramos un refugio donde la paz es más fuerte que la tormenta y la esperanza vence al miedo.
✅ Aplicación diaria
- Haz una oración breve: di en voz alta “Tú eres mi refugio, Señor”.
- Refúgiate en la Palabra: lee Salmo 46 y subraya lo que más te hable.
- Detén el ruido: apaga por un momento lo que te distrae y busca un espacio de silencio con Dios.
- Recuerda un testimonio: escribe una vez en la que Dios fue tu refugio en el pasado.
- Busca apoyo: si la angustia es fuerte, abre tu corazón con alguien de fe o busca consejería; Dios también protege a través de la comunidad.
Mutua caritas roborat animas (“El amor mutuo fortalece las almas”).
Ps. Eudomar Rivera