Serie: Jesús en la vida real
Mensaje del Día – 6 de agosto
Aprender a confiar cuando no entiendes
Que hoy el Señor te dé la gracia de confiar, aunque no todo tenga sentido todavía.
Ayer hablábamos de soltar el peso del resentimiento. Hoy quiero hablarte de otro peso distinto: el de no entender por qué las cosas están pasando de la forma en que están pasando.
Conocí a una pareja que llevaba años ahorrando para abrir un pequeño negocio de comida. Hicieron todo con cuidado: el permiso, el local, el préstamo pagado a tiempo. Oraron antes de firmar cada papel. Y aun así, a los ocho meses de abrir, tuvieron que cerrar. No por falta de esfuerzo. Simplemente el negocio no funcionó como esperaban.
—Hicimos todo bien, pastor. No entiendo por qué Dios permitió que se cayera si oramos por esto desde el principio.
No tuve una respuesta que resolviera esa pregunta. Y creo que ese es justamente el punto: hay preguntas que Dios no promete responder de este lado, al menos no de inmediato.
Lo que sí tenemos es una promesa distinta, más profunda que una explicación.
«Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.»
Proverbios 3:5-6, NVI
Fíjate que el mandato no es «entiende con todo tu corazón». Es «confía con todo tu corazón». Son cosas distintas. Entender requiere información que muchas veces no tenemos. Confiar requiere conocer el carácter de Aquel en quien confiamos, aunque no tengamos toda la información.
Dios mismo fue claro con esto a través del profeta Isaías, en un momento en que su pueblo tampoco entendía lo que estaba pasando.
«Mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el Señor—. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes.»
Isaías 55:8-9, NVI
Esto no es una forma elegante de decir «no preguntes». Es una invitación a descansar en que hay una perspectiva más grande que la nuestra, incluso cuando lo que vemos parece no tener sentido.
La pareja del negocio todavía no sabe por qué esa puerta se cerró. Pero unos meses después, sin buscarlo, se abrió otra que ninguno de los dos había imaginado. No estoy diciendo que siempre hay un «plan B» visible enseguida. Estoy diciendo que confiar no es esperar a entender. Es caminar aunque no entiendas todavía.
«No siempre entenderás el camino, pero puedes confiar en Quien lo traza.»
🙏 Oremos juntos
Señor, hay cosas en mi vida que no logro entender. Hoy elijo confiar en ti, no porque tenga todas las respuestas, sino porque conozco tu fidelidad. Ayúdame a descansar en ti mientras camino sin ver todo el trayecto. Amén.
✅ Aplicación diaria
- Nombra una situación actual que no logras entender del todo.
- Lee en voz alta Proverbios 3:5-6 y personalízalo con tu nombre.
- Recuerda una vez anterior en que Dios te sostuvo sin que tú entendieras el porqué en el momento.
- Suelta en oración la necesidad de tener una respuesta inmediata.
- Repite hoy: «No entiendo el camino, pero confío en quien lo traza.»
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